El día 17 de febrero amaneció desapacible. Por un momento los maestros y maestras que íbamos a la excursión pensamos que faltarían muchos alumnos. Dos autobuses y un microbús esperaban. Poco a poco fueron llegando padres, madres y alumnos y para sorpresa nuestra no faltaba nadie. Estaba prácticamente toda Primaria.
"Cuando me levanté, desayuné, me vestí, cogí la mochila y me fuí al Colegio. A las ocho y media salimos para Sevilla. Allí fuimos al Teatro Alameda y vimos un espectáculo de pompas de jabón llamado "Rebufaplanetes" en que se hacía pompas de jabón muy bonitas . A la salida nos dieron chocolatinas, pero no podíamos salir porque estaba lloviendo. Para ir al autobús nos mojamos un poquito.
Después del Teatro fuimos a la Catedral. Allí vimos muchas tumbas, entre ellas las de Colón y muchas estatuas antiguas.
Subimos a la Giralda y las casas se veían muy chiquititas. Había unas campanas muy grandes. Al bajar fuimos a una tienda de recuerdos y a la entrada había una máquina en la que metias un euro y cinco céntimos. Los cinco céntimos te los convertía en la figura que quisieras.
A continuación fuimos a la Plaza de España a comer. Había un hombre que hacía collares y al lado otro que vendía abanicos. Con el viento se rompió uno y nos echó la culpa. En la plaza había unas palomas a las que los niños le echaban de comer. Había un lago y unas barcas para poder montarse.
Como comenzó de nuevo a caer gotitas, a las cuatro nos fuimos al autobús, pero primero compramos en un kiosco y a las cinco estábamos de nuevo en el pueblo con nuestros padres recibiéndonos."